Testimonios y experiencias de voluntarios recorriendo el mundo

Publicado por admin en

Dos mujeres mirando un bosque mientras son voluntarias

Testimonios y experiencias de voluntarios recorriendo el mundo

¿El miedo se apodera de ti y no te permite realizar tu primer voluntariado? ¿No conoces a nadie cercano que lo haga y el miedo hace que pienses que es una mentira? Desde hace unos años internet te da la posibilidad de acceder a mucha información, tanta que a veces cuesta creer que existen ciertas cosas.

Esta sensación la tienen aproximadamente 7 de cada 10 personas que usan Google, es por eso he recolectado 9 historias reales de personas que son voluntarios y viajan por el mundo, eso te ayudara a enfrentar tu miedo y tomar acción. 

Si crees que este articulo pueda ayudar a alguien más, por favor compártelo, ayuda a alguien a cumplir sus sueños.

Laura

Laura

Mi nombre es Laura y he pasado los últimos años viajando con poco presupuesto, he intercambiado mis habilidades en más de 20 lugares y en países como: Colombia, Ecuador, Perú, Portugal, España, Francia y Holanda, he ahorrado cientos de dólares en alojamiento y alimentación, y ahora quiero enseñarte cómo hacerlo posible.

Un viaje de 2 meses que se convirtieron en una aventura de un año

Mujer mirando el mar, fotografía de un voluntario en Europa

La protagonista de esta historia se llama Daniela, es mexicana, tiene 25 años, es Nonada digital y escritora, viajo por Europa durante dos años haciendo voluntariados, y ha conocido 19 países. Esta es la historia de su primer voluntariado en Irlanda.

Como inicia este viaje

Todo inicio cuando Daniela de forma impulsiva compro un boleto de avión a Reino Unido, tenía planeado viajar por Europa como mochilera, fue un momento en donde no lo pensó mucho, realmente no tenía dinero para sustentar un viaje tan largo, solo pensaba en que lo quería hacer y si esto significaba dormir en habitaciones con 18 personas, dormir en los aeropuertos o comen ramen instantáneo lo haría.

El momento donde conoció sobre los voluntariados

Mientras viajaba un amigo le comento sobre los intercambios de trabajo, donde trabajaba un par de horas a cambio de alojamiento y alimentación, inmediatamente creo su perfil, y empezó a enviar solicitudes a diferentes hosts en el Reino Unido, al inicio tuvo poca suerte, tanto que pensó que debía volver a sus noches en aeropuertos y el Ramen, hasta que Philip le contesto.

Antes del voluntariado

Cuando Philiph le respondió, Daniel lo lleno de preguntas para estar seguro que debía hacer, donde era el lugar y cuánto tiempo quedarse. Todo estaba muy bien, debía ayudar durante 20 horas a la semana, tenía un día libre, y a cambio tenía una habitación que debía compartir con otros voluntarios, y le daban el desayuno y la cena.

Lo malo quizás era el hecho que debía quedarse como mínimo 2 meses, y Daniela tenía planeado solo estar allí un par de días, el tiempo mínimo era porque la capacitación de un voluntario en las tareas que buscaban era de un mes, y si se quedaba menos realmente no lo valía para los anfitriones.

Asía es como Daniela, aunque no quería quedarse tanto tiempo acepto, pacto una fecha de llegada con Philiph, su idea era quedarse dos meses, llegaría en octubre y estaría allí hasta finales de diciembre.

Haciendo el voluntariado

Como pactaron Daniel llego a Irlanda en octubre, no le costó gran dificultad llegar al lugar, era un lugar que se veía discreto desde afuero, pero adentro estaba lleno de un ambiente colorido, no era un hostal muy grande, pero si era acogedor.

Había un dormitorio especial para voluntarios que compartió con diferentes voluntarios durante su estancia, varios que no sabían inglés, con gestos o señas al final lograban comunicarse.

Daniela estaba prepara para limpiar y arreglar camas, pero Philiph su anfitrión tenía en mente otras tareas para ella, había leído en su perfil que sabía un poco sobre redes sociales y diseño gráfico, así que le propuso que le ayudara con la estrategia de marketing del albergue, una increíblemente oportunidad para crecer de forma profesional.

Así transcurrieron los dos meses, Daniela cada vez se adaptaba más a este estilo de vida, compartir cenas con su anfitrión, caminar en la playa o ir a los bares cerca del albergue, en ese momento Daniela se dio cuenta que no quería irse del lugar.

 Sus anfitriones sintieron lo mismo, Daniela tenía el plan de pasar las fiestas en Barcelona, así que le propusieron volver en enero de nuevo a su albergue, así es como duro 11 meses haciendo un voluntariado, tenía planeado dos pero el destino le cambio los planes.

Quiero compartir contigo este fragmento de su experiencia que siento que está cargado de emociones:

“Sin embargo, la parte más valiosa de mi tiempo en Irlanda del Norte no provino de las experiencias de Instagrammable, sino de las pequeñas cosas que me hicieron sentir como un local.

Disfruté saludando al cartero todas las mañanas o descubriendo que el barista de la cafetería conocía mi orden habitual. Aprendí un par de canciones tradicionales irlandesas y las cantaba todos los jueves por la noche en el pub, e incluso comencé a usar algo de jerga local en mi vocabulario diario. Tomé té y galletas con la madre de Philip, aprendí a hornear pan de soda e incluso me gustó el desayuno irlandés. Aunque siempre le agregué un poco de salsa picante.

Sí, mi trabajo en el programa de Irlanda no resultó exactamente como lo planeé. Sin embargo, creo que esa fue exactamente la razón que lo hizo aún mejor. Fui a Portrush en busca de una nueva experiencia, y regresé con nuevos mejores amigos, una familia adoptiva y un segundo hogar.”

¿Quieres ser voluntario y viajar?

Esta es una forma de viajar con poco dinero. y tu lo puedes hacer también, dejar de lado ese horrible trabajo que te deja sin tiempo y no te permite aprovechar ese dinero que ganas, es momento de viajar y conocer otros lugares ¿Estas preparado/a?

Un intercambio inolvidable en el oeste de Francia

Rio rodeado de arboles, fotografía de un voluntario en Italia

En nuestra siguiente historia hablare de Kate, una joven de 26 años, proveniente de Estados Unidos, esta experiencia empezó a surgir de una crisis, la búsqueda de algo, pero no saber que es ni dónde buscar, después de pensar mucho Kate llego a la conclusión que la respuesta era un viaje, pero no tenía idea a donde.

 Pero el hecho de quedarse le abrumaba, así que alzo su vuelo y termino en España, hizo una caminata de 40 días, después ver a un amigo en Portugal, pero no quería irse de Europa sin conocer Francia, en ese momento fue cuando empezó a buscar opciones de voluntariados, buscaba libertad, pero odiaba planear o gastar dinero.

Un primer voluntariado en Francia

Kate empezó a ver todas las opciones que había, y le llamo la atención una, era una casa de familia ecológica, donde debía ayudar en la granja, y a cambio tendría una habitación con un baño privado, además de deliciosa comida francesa.

Después de toda una travesía entre transporte público y un Blablacar que llego 6 horas después Kate por fin llego a su voluntariado, donde encontró a David, su anfitrión que lo recibió y le enseño cientos de cosas.

Entre tareas en la granja, charlas infinitas en las tardes y desayunos, Kate aprendió cientos de cosas, su historia me ha impactado y me llena de tanta inspiración que dudo que pueda transcribir su experiencia, por eso, cito un trozo de su historia que a mi parecer es lo mejor.

“David, de unos cincuenta años, era muy inteligente, animado y político; escuchamos la radio de la BBC o miramos programas de asesinatos de Agatha Christie en francés. Me enseñó a remojar los frascos, luego raspó las etiquetas para preservar la pistoleta o la confitura. Al observar a David aprendí a preparar papas gratinadas en rodajas finas. Recorté lavanda, muebles barnizados, sillas pintadas y rescaté esquejes de flores para volver a plantar en la primavera. En los días buenos pasaba las tardes pelando peras y zanahorias en el jardín; en otros, me froté malditamente en la ducha, buscando en Google innumerables recetas caseras de limpiadores de lechada (pista que ahorra tiempo: ninguno de ellos funciona).”

“Me desperté una mañana durante mi intercambio de trabajo en Francia y me di cuenta de que había pasado mucho tiempo desde que me había preguntado si era feliz. Sonreí. Qué hermosa omisión. No lo necesitaba, simplemente lo era. Cuando eres feliz, no te preguntas sobre eso .”

Y eso que Kate solo se quedó 3 semanas allí, y mira todo lo que ayudo a esta persona este intercambio.

Something is wrong.
Instagram token error.

Una forma diferente de conocer Perú

Mujer en Machu Picchu durante su voluntariado en Perú

Gabrielle es una joven de 24 años, estadounidense y decidió viajar a Perú después de terminar la universidad en Europa, su idea era conocer Sudamérica sin un plan específico,  conoció de los voluntariados gracias a un amigo que viajaba casi gratis por Europa, pero no lo intento en su momento porque sus estudios no lo permitían, pero ahora que tenía menos planes era el momento perfecto para tener una experiencia de estas.

Su idea era simple, deseaba practicar su español, así que tendría que quedarse un mes, además quería conocer cada lugar con más calma, pero sin que le costara demasiado. Así fue como empezó a buscar voluntariados, y encontró uno en un hostal en el centro de Cusco.

Intercambio en un hostal en Cusco

El hostal tiene un ambiente fiestero, en si el voluntariado se enfoca en ayudar en la barra, hay diferentes turnos, uno de la mañana, tarde y el de la noche, donde en general tienes que tomar los pedidos, avisar en la cocina, recibir el pedido y llevarlo a la mesa.

Generalmente como son varios voluntarios se rotan los turnos para que sea algo equitativo, ayudas durante cuatro días a la semana porque las horas de los turnos son bastantes, pero puedes llegar a acuerdos, e igual los turnos del día son más tranquilos y no hay mucho movimiento, pero en la noche es totalmente lo contrario.

Una mirada diferente de Perú

Gracias al voluntariado Gabrielle puedo quedarse un mes entero gratis en Cusco, y eso le permitió conocer personas locales y cientos de extranjeros que se alojaban en este hostal, además de ahorrar dinero para seguir conociendo las maravillas de este país, en sus días libres conoció la montaña de los 7 colores, Machu Picchu y el Lago Titicaca.

Intercambiar tus habilidades en un campamento de Surf en Portugal

Mujer en una tabla de surf mientras en su voluntariado en Portugal

Esta increíble historia la protagoniza Helen, tiene 32 años y nació en Países Bajos, habla 4 idiomas y en un momento de su vida está decidida a practicar su portugués, es por eso que define ir o a Brasil o a Portugal, y busca voluntariados porque su presupuesto es limitado.

Así que encuentra todo tipo de opciones desde hostales hasta granjas, pero hay uno que le llama la atención y es un campamento de surf, la idea es alucinante pues, aunque ella no sabe nada sobre este deporte haciendo este intercambio podría aprender y acceder a un equipo para hacerlo, pues para iniciar en el surf los implementos son bastante costosos. 

Esta experiencia la encuentra en Portugal no muy lejos de Lisboa, Portugal es un país con un turismo de surf muy fuerte, hay cientos de escuelas y campamentos y Helen se topa con una de las mejores.

Experiencia como voluntaria en Portugal

Las tareas eran sencillas debía de reservar las lecciones, alquilar los equipos en su tienda y ayudar en las comidas, algo bastante sencillo, no tenía que tener experiencia, y pude tener clases gratuitas y usar los equipos al final de mi turno o cuando lo quisiera, donde Helen aprendió algo de surf, pues estuvo tan solo dos semanas.

Pero sin duda alguna haciendo voluntariados pudo aprender y practicar portugués, pues estuvo haciendo diferentes intercambios tanto en Portugal como en Brasil, en total 8 meses viajando y ahora es una experta con el idioma.

¿Quieres ser viajero?

Entra a nuestra comunidad donde podrás tener un guía que te acompañara paso a paso, para que puedas cumplir tu sueño de viajar por el mundo, Desde como dejar el miedo hasta como crear tu propia ruta sin necesidad de pagar a un guía o asesor turístico.

¿Quieres ser voluntario y viajar?

Esta es una forma de viajar con poco dinero. y tu lo puedes hacer también, dejar de lado ese horrible trabajo que te deja sin tiempo y no te permite aprovechar ese dinero que ganas, es momento de viajar y conocer otros lugares ¿Estas preparado/a?

Por favor síguenos y comparte
fb-share-icon0
Tweet 20
fb-share-icon20

Comentários

0 commentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Content is protected !!